Palabras de Francisco García

Buenos días compañeros, vengo del poblado de Tenextepango, municipio de Ciudad Ayala, aunque debo aclarar que mi ejido lo tengo en Cuautla. Nosotros formamos parte también del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, el Agua y el Aire. El municipio de Ayala, emblemático en el movimiento zapatista de hace 100 años, ahora lo aqueja un problema muy grave. Hará de unos tres años que, igual que la compañera de Huexca, nos enteramos de manera extraoficial que del río Cuautla se iban a llevar nada más y nada menos que 580 litros por segundo para el sistema de enfriamiento de las termoeléctricas en Huexca; 580 litros representan un total de 50 millones de litros diarios, de un total de 640 litros por segundo que tiene el cauce del río, es decir, nos van a dejar lo menos.

Nosotros como campesinos pensamos que el Plan de Ayala, firmado ese 28 de noviembre de 1911, en el pequeño poblado de Ayoxuxtla, Puebla, aún está vigente, porque precisamente en uno de sus artículos reclama el derecho a las tierras, a los montes y a las aguas. Por eso hoy más que nunca decimos que el Plan de Ayala sigue vigente porque el agua es nuestra, el agua es de los pueblos, no de empresas españolas como Elecnor y Abengoa, que son precisamente las que construyen las termoeléctricas en Huexca.

Esta agua se la pretenden llevar a través de un acueducto que nace en un cárcamo que ha sido construido en el poblado de Apatlaco, municipio de Ayala, pasando por Cuautla hasta llegar a Huexca, en un tramo de 12 kilómetros aproximadamente. Una vez que nosotros nos enteramos de esta situación por a’i del 5 de junio del 2012, tomamos la presidencia de Ayala precisamente el 5 de junio, en el marco del día mundial del medio ambiente, mientras el señor Graco y todo su séquito de funcionarios estaban celebrando el día del medio ambiente allá en Cuernavaca, en el parque de Chapultepec, nosotros le tomábamos la presidencia al señor Tablas aquí en Ciudad Ayala. Gracias a esta movilización de aproximadamente 700 campesinos, logramos arrancarle un documento en el que el señor se comprometía a no autorizar la construcción del acueducto en el tramo que corresponde a Ayala, que es en el pueblo de Apatlaco. Hoy a estas alturas nos enteramos de

manera extraoficial que tal acuerdo del señor Tablas ha sido echado a tierra y ha sido ya concedida tal autorización. En el poblado de Cuautla del Algodonal, una vez que decidimos apoyar a los colonos de esta colonia, que es por donde se atraviesa el acueducto, contraviniendo todo tipo de normas civiles, ya que atraviesa literalmente a la colonia, nosotros decidimos parar las obras, reclamando nuestro derecho a ser informados, porque en asamblea nunca se nos ha informado de tal situación, mucho menos hemos autorizado la entrega del agua. Desgraciadamente, esa ocasión fuimos reprimidos, fue encarcelado un compañero nuestro de Jantetelco, una compañera doctora y su mamá de Apatlaco, sin ningún tipo de interés por tratarse de un par de mujeres solas, fueron golpeadas por los antimotines.

En tal sentido, nosotros el escenario que vemos es un escenario de represión que atenta contra nuestro territorio, contra nuestra agua, nuestra cultura, nuestro derecho a decidir nuestro futuro que es la producción de alimentos. Nosotros llevamos sangre heredada de esos ilustres zapatistas de hace 100 años, y por eso mismo el día de hoy hacemos un señalamiento de que no vamos a entregar nuestra agua. Desafortunadamente, al igual que la compañera de Huexca ha señalado, la intimidación, la desaparición, como el caso del compañero Gustavo, seguramente están enterados, no estoy exagerando cuando digo la desaparición, poco a poco va mermando el ánimo en algunos compañeros. Yo estoy aquí presente el día de hoy, al igual que ya llevo unos años en el movimiento y así me voy a mantener, porque de aquí a mañana cuando me pregunte mi hija “oye padre, ¿tú que hiciste cuando el gobierno se iba a llevar el agua?”, yo no quiero bajar la vista y quedarme callado. Yo le voy a decir, me organicé hasta donde pude y como pude, y defendí aquel patrimonio que nos fue heredado por nuestros antepasados.

Muchas gracias.

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