Palabras de Jorge Ortega Beltrán

He vivido aquí en Tepoztlán hace muchos años, fui profesor fundador de la escuela preparatoria Quetzalcóatl, tuvimos participación los maestros junto con el pueblo en contra de la creación del teleférico, y dimos luchas, mi vida puede decirse que no he dejado de luchar ni pienso hacerlo. Hoy estoy aquí y me toca luchar al brazo de ustedes, codo con codo, como hemos dicho.

Por lo que respecta a la democracia, la democracia no aparece por ningún lado, porque no es el pueblo el que está en el poder. Precisamente es a la inversa, el pueblo está sometido al poder, y el poder que se ejerce en nuestro país y en todo el mundo es el poder del capital, el poder del capitalismo sobre los trabajadores, sean del campo o de la ciudades, maestros, empleados, todos son explotados, y para hacerlo con seguridad y tranquilamente, oprimen, y oprimen legalmente, mas no con justicia, oprimen con ejércitos y armas, y crean también aparatos como paramilitares, como para hacer el trabajo sucio a través de los narcos, también eso tienen.

La forma de lucha que yo he adoptado ahora tiene que ver con mi origen, pues soy veracruzano, nosotros allí hemos aprendido algunos lo que es una poesía en forma de décimas, que son diez versos. Desde los tiempos de la Colonia, los primeros se utilizaban para comunicar, y las noticias se daban en verso. A mí me interesa mucho hacer los que hago como un servicio social de lucha contra el sistema que impera. Estos se los dedico con fervor y vocación a los 43 secuestrados y desaparecidos de Ayotzinapa.

Bajaron de la montaña

Normalistas de Guerrero

Pa’ juntar algún dinero

Con boteos en Iguala

Trampa mortal acechaba

 

Todo lo había planeado
El terrorismo de Estado:

“¡Chínguense a unos cincuenta

No hay nadie que los defienda

La orden viene de lo Alto!”

 

Acuso al gran capital

El patrón de los gobiernos

El asesino encubierto

Por su Estado criminal

Lacayo incondicional

 

Normalistas, sois las venas

De los Pueblos de almas buenas

Enseñaís en todo tiempo

Dais la vida como ejemplo

Para romper las cadenas.

*

Morelos y Ayotzinapa

Sufren hoy el nuevo duelo

Mataron a un compañero

Hace poco en Cuernavaca

Son tantos cada semana

 

Gustavo Rojo era enlace

Entre pueblos de la clase

De dura estirpe y trabajo

En librar a los de abajo

Hoy nos hereda su sangre.

 

La sangre clama justicia
Y derrotar al sistema

Que aniquila a quién se atreva

A luchar por mejor vida

Aquí lega esa consigna!

 

Nuestra Patria ensangrentada

Injerta al mundo el dolor

En lucha contra el terror

Hasta parir la alborada

De humanidad no explotada.

 

Dominan toda la tierra

Sólo seiscientas cabezas

Doce millones cada una

De esclavos desde la cuna

¡Volcar el reloj de arena!

 

Queda claro que el sistema

Impone Estados sumisos

Que no asume compromisos

Con los pueblos ni la tierra

Eso sí, con la moneda

Los narcos son un engendro 

Que parece del averno 

Mata, secuestra, extorsiona 

Es el demonio en persona 

Es compadre del gobierno.

*

Los normalistas rurales

Se integran a la natura 

Se crían desde la cuna 

Son maestros naturales 

Copian leyes siderales

Con los pies en este mundo 

Urgan hondo, en lo profundo 

Desechan leyes banales 

Que impones los capitales 

Siembran el cambio al futuro

Resurjan cuarenta y tres 

Por cien millones cada uno 

De la fuerza de su puño 

En este mundo al revés 

Pa’ cambiarlo de una vez.

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